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Historia de Bill Gates: Microsoft, su imperio y su legado

31 August 2026  ·  Actualizado 1 September 2026

Gabriel Caetano

Gabriel Caetano

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Historia de Bill Gates: Microsoft, su imperio y su legado

Conoce la historia completa de Bill Gates: desde sus primeros años programando y su salida de Harvard hasta la fundación de Microsoft, la creación de un imperio del software, su enorme fortuna y su transformación en filántropo global.

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Historia de Bill Gates: la historia completa del fundador de Microsoft, su imperio y su legado

Bill Gates cofundó Microsoft en 1975 junto con Paul Allen, construyó la empresa de software para PC dominante a nivel mundial, y se convirtió en la persona más rica del mundo en 1995, a los 39 años. Su fortuna, impulsada casi por completo por las acciones de Microsoft, alcanzó un pico de alrededor de 100 mil millones de dólares en 1999. Desde el 2000, ha redirigido la mayor parte de su patrimonio a la Fundación Bill & Melinda Gates, que ha destinado decenas de miles de millones de dólares a la salud global. Vale la pena tener en cuenta que su historia en realidad son dos historias: la de un monopolista implacable y la de un filántropo que rompió récords.

Pocas personas han moldeado la vida moderna de manera tan profunda como William Henry Gates III. Si estás leyendo esto en una computadora, es muy probable que los hábitos de software, los formatos de archivo y las convenciones de interfaz que das por sentado se remonten, de alguna forma, a decisiones que Gates tomó entre 1975 y 1995. Él no inventó la computadora personal, ni el sistema operativo, ni la interfaz gráfica, pero entendió antes y de forma más despiadada que casi cualquier otra persona que quien controlara la capa de software controlaría toda la industria.

Este artículo repasa toda su trayectoria: su infancia privilegiada en Seattle y su obsesión por la programación en la escuela Lakeside, la decisión de dejar Harvard, la fundación de Microsoft junto con Paul Allen, el acuerdo de MS-DOS con IBM que convirtió a la empresa en un gigante, el ascenso del sistema operativo Windows, la histórica demanda antimonopolio que lo transformó en el villano corporativo, y finalmente su segundo acto como el filántropo más influyente de su generación.

También hay un hilo de dinero que recorre la vida de Gates, desde acuerdos de licencias hasta registros de patrimonio neto y el Giving Pledge. El dinero es nuestra especialidad en Bleap, así que donde tenga sentido, señalaremos cómo los principios financieros de su historia (el valor recurrente, el cero desperdicio y hacer que cada unidad de moneda rinda más) aplican también a tu propia billetera, no solo a la de un multimillonario.

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1. Los primeros años de Bill Gates: familia, infancia y la formación de un prodigio

Para entender a Bill Gates el empresario tecnológico, primero hay que entender el ambiente que lo formó. No se trató de alguien que salió de un garaje a luchar desde abajo. Vino de un entorno privilegiado, con mucha disciplina y una cultura familiar que veía la competencia intelectual como una forma de vida.

Orígenes familiares y una infancia privilegiada

Bill Gates nació el 28 de octubre de 1955 en Seattle, Washington. Su padre, William H. Gates Sr., era un abogado reconocido y muy respetado. Su madre, Mary Maxwell Gates, era empresaria y líder cívica, y formó parte de las juntas directivas de varias organizaciones, incluyendo United Way y, más adelante, el sistema bancario First Interstate Bank.

El hogar era acomodado, pero también muy exigente en lo intelectual. En la mesa se esperaba que hubiera debate, los juegos de mesa se jugaban para ganar, y los logros se daban por hecho más que se celebraban. Gates tenía dos hermanas, y esa dinámica familiar competitiva, sobre todo las ganas de pensar mejor y superar a los demás, fue la semilla de la ambición que lo definiría después.

La influencia de su madre, en particular, se extendió mucho más allá de su infancia. Su fuerte compromiso con causas cívicas y de caridad le dio a Gates un modelo temprano de responsabilidad hacia la comunidad, una idea que quedó dormida por décadas antes de convertirse en la filantropía privada más grande de la historia.

La escuela y la chispa que despertó su interés por la tecnología

A los 13 años, Gates entró a Lakeside School, la academia preparatoria privada de élite en Seattle. En 1968, el Club de Madres de Lakeside usó las ganancias de una venta de garaje para comprar tiempo de uso en una terminal de teletipo ASR-33 conectada a una mainframe de General Electric. Esa simple decisión institucional cambió el rumbo de toda la industria tecnológica.

Gates quedó enganchado de inmediato. Escribió su primer programa, una versión del gato (tic-tac-toe), y desde ese momento pasaba cada momento posible frente a la terminal. Aprendió BASIC por su cuenta y rápidamente superó lo que la escuela podía ofrecerle, absorbiendo la programación con una intensidad que inquietaba incluso a sus maestros.

Conoce a Paul Allen: Una Amistad que Cambiaría la Tecnología

En Lakeside, Gates conoció a Paul Allen, dos años mayor que él y tan cautivado por las computadoras como él. La sociedad con Paul Allen no comenzó como un plan de negocios, sino como una fascinación compartida por lo que estas máquinas podían hacer.

Su primer proyecto comercial real fue Traf-O-Data, un software que procesaba datos de contadores de tráfico para gobiernos locales. Fue un intento comercial modesto, pero estableció el patrón que definiría a Microsoft. Allen era el visionario, el que veía hacia dónde iba la tecnología, mientras que Gates era el operador agresivo enfocado en convertir la visión en contratos, ingresos y control.

Instintos Emprendedores desde Temprana Edad

El instinto de Gates para cerrar tratos apareció desde muy joven. Cuando el grupo encargado de la cuenta de cómputo de la escuela tuvo problemas, Gates y Allen negociaron tiempo gratis en la computadora a cambio de encontrar errores en el sistema. Una vez los vetaron de un laboratorio de cómputo por aprovechar fallas para conseguir acceso extra, pero luego los volvieron a contratar porque sus habilidades eran demasiado valiosas como para perderlas.

Leía libros de negocios y biografías junto con manuales técnicos, y la personalidad competitiva y de "ganar a toda costa" que después definiría la cultura de Microsoft ya era visible en él. El joven Gates no era solo un programador. Era un estratega que entendía que el talento podía ser una herramienta de poder.

2. Harvard, la decisión de dejar todo y el camino hacia Microsoft

Lo del "genio que abandonó Harvard" es una de las leyendas más duraderas en la historia de los emprendedores tecnológicos. La realidad es más calculada y, en muchos sentidos, más instructiva que el mito.

Su admisión a la Universidad de Harvard

Gates sacó 1590 de 1600 puntos en el SAT y fue aceptado en Harvard en 1973. En papel, se inscribió como estudiante de pre-derecho, cumpliendo con la expectativa familiar de seguir una carrera profesional respetable. En la práctica, pasaba la mayor parte de su tiempo en el Laboratorio de Computación Aiken, jugando póker de altas apuestas y programando.

Fue en Harvard donde Gates conoció a Steve Ballmer, en ese entonces un estudiante universitario con mentalidad de negocios. Esa amistad resultaría enormemente trascendental, ya que Ballmer más tarde se uniría a Microsoft y eventualmente sucedería a Gates como CEO.

El momento Altair: una apuesta calculada

En enero de 1975, la revista Popular Electronics publicó un artículo de portada sobre la MITS Altair 8800, una de las primeras microcomputadoras disponibles comercialmente. Paul Allen vio la revista y corrió a mostrársela a Gates. Ambos reconocieron de inmediato que había llegado la era de la computación personal, y que se estaba abriendo una ventana de oportunidad que no permanecería abierta mucho tiempo.

Gates y Allen contactaron a MITS en Albuquerque, Nuevo México, afirmando que tenían un intérprete de BASIC funcional para la Altair. No era cierto. Fue un farol. Lo que siguió fueron aproximadamente ocho semanas de programación febril para hacer realidad ese farol antes de la demostración programada. Allen voló a Albuquerque, corrió el software en una Altair real por primera vez, y funcionó. MITS aceptó licenciar su BASIC.

La lección que Gates interiorizó resonaría a lo largo de toda su carrera: comprométete audazmente con una oportunidad y luego cumple sin descanso para hacer realidad ese compromiso.

Dejar Harvard: el mito contra la realidad

Gates dejó Harvard en 1975, aunque técnicamente tomó una licencia en lugar de darse de baja formalmente. Esta distinción importa. No fue un desertor imprudente que apostó todo a una corazonada. Estaba haciendo un movimiento calculado hacia una oportunidad de mercado visible y urgente, con un contrato de licencia ya firmado en la mano.

Sus padres lo apoyaron con cautela, entendiendo que en una industria naciente, el momento oportuno lo era todo. Décadas después, en 2007, Harvard le otorgó un doctorado honorario. La narrativa del "desertor" se convirtió en parte útil de la marca personal de Gates, alimentando el mito de que el genio supera a las instituciones, pero la versión real es que dejó una red de seguridad para aprovechar una ventaja específica y bien calculada.

3. La fundación de Microsoft: la sociedad con Paul Allen y cómo construir desde cero

Con el trato de MITS ya cerrado, Gates y Allen formalizaron la empresa que llegaría a definir toda una industria. Los primeros años revelan la filosofía de negocios que separó a Microsoft de sus muchos contemporáneos.

La creación de Micro-Soft (1975)

Gates acuñó el nombre en una carta dirigida a Allen, escrito originalmente con guion como "Micro-Soft", una contracción de microcomputadora y software. La empresa tuvo sus primeras oficinas en Albuquerque, Nuevo México, para estar cerca de MITS, su cliente principal.

Gates asumió el puesto de CEO mientras que Allen se desempeñó como vicepresidente ejecutivo, una división que reflejaba muy bien sus personalidades. Su misión declarada era audaz para 1975: una computadora en cada escritorio y en cada hogar. En una época en la que las computadoras eran máquinas del tamaño de un cuarto, propiedad de corporaciones y universidades, esto sonaba más a ciencia ficción que a un plan de negocios real. El equipo inicial era pequeño, muy motivado, y estaba moldeado por completo bajo los estándares implacables de Gates.

El modelo de licenciamiento de BASIC: la primera jugada maestra de Gates

Los primeros ingresos de Microsoft vinieron de licenciar BASIC a fabricantes de hardware en lugar de venderlo directamente. Esta decisión, apostar por ingresos recurrentes por licencias en vez de ventas únicas, se convirtió en el motor financiero de toda la empresa.

En 1976, Gates escribió su famosa "Carta abierta a los aficionados", en la que argumentaba en contra de la copia generalizada del software de Microsoft dentro de los clubes de cómputo. La carta fue controversial, pero su planteamiento de fondo era fundamental: el software es propiedad intelectual y merece una compensación. En esencia, Gates estaba defendiendo la existencia de una industria comercial del software en un momento en que muchos entusiastas daban por hecho que el software debía ser gratuito.

Ese principio, que el valor debe pagarse de forma constante y no regalarse, es algo que todo consumidor termina aprendiendo desde el otro lado. Es la misma lógica detrás de por qué una tarjeta que te cobra silenciosamente entre 2% y 3% en cada compra en el extranjero te sale mucho más caro a la larga que una comisión única. Bleap le da la vuelta a esto al no cobrar comisiones por conversión de divisas (0% FX), así que esa fuga constante de dinero simplemente desaparece.

La mudanza a Bellevue, Washington (1979)

En 1979, Microsoft regresó al noroeste del Pacífico y se estableció en Bellevue, Washington, más cerca del ecosistema tecnológico emergente de la región y de las raíces de Gates. La plantilla creció y las operaciones comenzaron a profesionalizarse.

El estilo de gestión de Gates durante esta etapa se volvió legendario y, a veces, hasta notorio. Era conocido por su carácter explosivo, por decirles a los empleados frases como "eso es lo más estúpido que he escuchado en mi vida" y por esperar que trasnochar fuera algo normal. Construyó una cultura de intensidad intelectual extrema, donde las ideas se defendían a través de debates combativos y donde perder una discusión contra el fundador era parte rutinaria del trabajo.

La estructura accionaria y las primeras tensiones

La división inicial de participación reflejaba el instinto negociador de Gates. La sociedad se repartió 60% para Gates y 40% para Allen, una proporción que Gates defendió argumentando su mayor contribución al trabajo original de BASIC y su papel al frente del negocio. Mientras tanto, los primeros acuerdos de acciones para empleados terminarían generando una cantidad impresionante de millonarios una vez que Microsoft salió a bolsa en 1986.

Sin embargo, detrás de toda esa productividad, ya se estaban sembrando las semillas de la tensión entre Gates y Allen, tensiones sobre participación, reconocimiento y control que saldrían a la luz públicamente décadas después.

4. El acuerdo del MS-DOS con IBM: el giro que convirtió a Microsoft en un gigante

Si hubo un momento que transformó a Microsoft de una promesa del software en la empresa más poderosa de la tecnología, fue el acuerdo del MS-DOS con IBM de 1980 y 1981. Es probablemente la negociación de negocios más trascendental en la historia de la computación.

El Proyecto Chess secreto de IBM y la búsqueda de un sistema operativo

En 1980, IBM, el gigante indiscutible de la computación en ese entonces, decidió construir una computadora personal. El proyecto interno tenía el nombre clave "Chess", y para avanzar rápido, el equipo optó por construir la máquina en gran parte con piezas ya disponibles en el mercado y software externo, en lugar de desarrollo propio de IBM.

IBM se acercó a Microsoft, en un inicio principalmente para conseguir un intérprete de BASIC, pero la conversación pronto derivó hacia el sistema operativo que la máquina necesitaría. Según cuenta la historia, Gates remitió a IBM a Digital Research, dirigida por Gary Kildall, cuyo CP/M era el sistema operativo líder de la época. Esa reunión, al parecer, se cayó por problemas de agenda y términos de licencia, así que IBM regresó con Microsoft. Era la oportunidad de su vida, y Gates no la dejó pasar.

La compra de QDOS: el trato que definió una era

Microsoft en realidad no tenía un sistema operativo para vender. Así que compró uno. Microsoft adquirió QDOS, el Quick and Dirty Operating System, de Seattle Computer Products por unos $50,000 dólares, y luego lo adaptó y le cambió el nombre a MS-DOS, el Microsoft Disk Operating System.

La verdadera jugada maestra no fue el precio de compra, sino el contrato. Gates insistió en que Microsoft conservara el derecho de licenciar el MS-DOS a otros fabricantes, en lugar de darle a IBM la propiedad exclusiva. IBM, enfocada en vender hardware y confiada en su dominio del mercado, aceptó. Lo que Gates entendió, y IBM no, fue que el sistema operativo terminaría siendo más valioso que la máquina en la que corría.

El lanzamiento de la IBM PC (1981) y sus efectos en cadena

La IBM PC se lanzó en agosto de 1981 con MS-DOS 1.0. Fue un éxito comercial inmediato y, algo crucial, le dio legitimidad a la computadora personal para uso empresarial serio como ninguna otra máquina lo había logrado antes.

Luego vino el efecto dominó que hizo de Microsoft algo extraordinario. Como la IBM PC estaba construida con componentes estándar, otros fabricantes empezaron a producir clones "compatibles con IBM". Cada uno de esos clones necesitaba un sistema operativo, y gracias a la cláusula de licencia que negoció Gates, ese sistema operativo era MS-DOS. Los ingresos de Microsoft se dispararon al cobrar una cuota de licencia por un universo de máquinas en rápida expansión que ni siquiera fabricaba IBM. La visión estratégica de Gates, que controlar la capa de software era el verdadero punto de apalancamiento, quedó completamente validada. Paul Allen reflexionó sobre la importancia de este período en su libro de memorias Idea Man.

Lo que el acuerdo de MS-DOS revela sobre la filosofía de negocios de Gates

Este acuerdo resume toda la estrategia competitiva de Gates en un solo episodio. Licenciar en lugar de vender directamente significaba ingresos recurrentes en vez de un pago único. Pensar en plataformas significaba hacer que el software de Microsoft fuera indispensable para todo un ecosistema, no solo para un cliente. Y negociar desde la asimetría significaba identificar el punto ciego de una contraparte mucho más grande y rica, y construir en silencio un negocio sobre el valor que ellos habían pasado por alto.

Para la mayoría de nosotros, la lección práctica es más pequeña pero igual de real: la parte que entiende dónde está el valor recurrente casi siempre gana. Un emisor de tarjetas que te cobra una comisión en cada transacción está jugando el papel de IBM... y tú pones el dinero. Elegir una tarjeta con 0% de comisión por cambio de divisa y hasta 20% de cashback simplemente regresa ese valor recurrente a tu lado de la mesa.

5. El sistema operativo Windows y el camino de Microsoft hacia el dominio total

MS-DOS hizo rico a Microsoft. El sistema operativo Windows lo convirtió en un nombre familiar y en la franquicia de software más valiosa del planeta.

La carrera por la interfaz gráfica: lo que Microsoft tomó de Xerox PARC y Apple

La interfaz gráfica de usuario, con sus ventanas, íconos y puntero, se originó en el Centro de Investigación de Palo Alto de Xerox, conocido como Xerox PARC. Apple después comercializó el concepto con la Lisa en 1983 y, con mucho más éxito, con la Macintosh en 1984.

Microsoft estaba desarrollando aplicaciones para la Macintosh, y Gates tuvo acceso a la máquina antes de su lanzamiento. Poco después, Microsoft inició su propio proyecto de interfaz gráfica, que se convertiría en Windows. Esta coincidencia dio pie a una de las narrativas más polémicas en la historia de la tecnología: el debate entre Gates y Jobs sobre inspiración versus imitación. La disputa llegó a los tribunales cuando Apple demandó a Microsoft en 1988 por los elementos de interfaz de Windows 2.0. El caso fue mayormente desechado a principios de los años noventa, cuando los tribunales determinaron que la mayoría de los elementos en disputa no eran susceptibles de protección.

De Windows 1.0 a Windows 3.0: la iteración que llevó al dominio

Windows 1.0 se lanzó en noviembre de 1985 en medio de fuertes críticas y ventas modestas. Era tosco y daba pocas razones para abandonar la línea de comandos. Windows 2.0 llegó en 1987 con mejoras graduales, pero tampoco logró llegar al público masivo.

El gran parteaguas fue Windows 3.0 en 1990. Vendió 10 millones de copias en dos años, una cifra sin precedentes. Lo que cambió fue sustancial: mejor administración de memoria, una interfaz genuinamente más fácil de usar y, algo crucial, un fuerte respaldo de desarrolladores externos de aplicaciones. Esto arrancó un círculo virtuoso que se convirtió en el núcleo del dominio de Microsoft. Más usuarios atraían a más desarrolladores, más desarrolladores creaban más aplicaciones, y más aplicaciones atraían todavía a más usuarios.

Microsoft Office y la estrategia de la capa de aplicaciones

En 1989 Microsoft comenzó a integrar Word, Excel y PowerPoint en Microsoft Office. Esto vinculó el dominio de las aplicaciones directamente con el dominio del sistema operativo, creando un bloqueo total que a los competidores les costó muchísimo romper.

Office venció sistemáticamente a líderes de categoría como Lotus 1-2-3 en hojas de cálculo y WordPerfect en procesamiento de texto, gracias a una integración muy cerrada con Windows y precios de paquete agresivos. Office se convirtió en el paquete de software más exitoso comercialmente de la historia, y sigue siendo un pilar del negocio de Microsoft décadas después.

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Windows 95: Un momento cultural en la historia de la tecnología

El lanzamiento de Windows 95 el 24 de agosto de 1995 fue más un acontecimiento cultural que el simple lanzamiento de un producto. Hubo filas que daban la vuelta a la cuadra a medianoche, una campaña de marketing con "Start Me Up" de los Rolling Stones de fondo, y una cobertura mediática que lo saturó todo. El producto vendió cerca de 40 millones de copias en su primer año.

Windows 95 introdujo el menú de inicio, la barra de tareas y una arquitectura de 32 bits, y logró que la computadora personal se volviera algo normal para el consumidor masivo, no solo para empresas y entusiastas. Gates apareció en la portada de la revista Time, consolidando un nuevo arquetipo: el CEO tecnológico como celebridad cultural global. El sistema operativo se había convertido en un producto de consumo, y su estrategia de marketing marcó un verdadero cambio de paradigma.

Cómo se convirtió en la persona más rica del mundo

Gates apareció por primera vez en la lista Forbes de multimillonarios en 1987, a los 31 años, siendo uno de los multimillonarios que se hicieron a sí mismos más jóvenes hasta ese momento. En 1995 se convirtió en la persona más rica del mundo, título que mantendría durante la mayor parte de las siguientes dos décadas.

Los hitos de su patrimonio siguieron casi perfectamente el desempeño de las acciones de Microsoft: superó los mil millones de dólares en 1987 y llegó a rozar los 100 mil millones de dólares en 1999, en la cúspide del boom de las punto com. El mecanismo de acumulación era simple y único. Gates tenía una participación enorme en Microsoft, y conforme las acciones subían de valor, su fortuna también crecía. Durante estos años de dominio absoluto, la cultura interna de Microsoft se caracterizaba por una confianza, intensidad y, dirían algunos después, arrogancia extraordinarias.

Vale la pena detenerse en este mecanismo, porque aplica en cualquier escala. La riqueza se multiplica cuando dejas crecer un activo que se aprecia con el tiempo. Tú no vas a replicar las acciones de Microsoft, pero el mismo principio es el que impulsa el ahorro común y corriente. Las bóvedas de ahorro de Bleap te permiten poner este principio en práctica desde solo $1, con Steady al 3.8% AER (el riesgo más bajo) y Dynamic al 7% AER (riesgo bajo) en USD, y sin comisión por retiro para que nada se quede atorado.

6. La era de internet: giros estratégicos, la guerra de los navegadores y un casi-desastre

Incluso un estratega tan astuto como Gates estuvo a punto de pasar por alto el cambio más grande de su época. La historia de cómo Microsoft logró recuperarse es un caso de estudio sobre cómo corregir el rumbo de una empresa, y sobre las tácticas agresivas que pronto la llevarían a los tribunales.

El error inicial de Gates al subestimar internet

A principios de los años 90, Gates se mostraba escéptico sobre el potencial comercial de internet. La cultura y los planes de Microsoft estaban enfocados en contenido para CD-ROM y en la computación cliente-servidor, con un servicio en línea propietario en desarrollo.

Mientras tanto, Netscape Navigator, lanzado en 1994, se expandió a una velocidad asombrosa y pronto se convirtió en una amenaza existencial. Marc Andreessen, cofundador de Netscape, hablaba abiertamente de un futuro en el que el navegador, y no el sistema operativo, sería la plataforma que realmente importara. Para una empresa cuyo imperio entero dependía de ser dueña del sistema operativo, esto era una señal de alarma.

El memo "Internet Tidal Wave" (mayo de 1995)

En mayo de 1995, Gates hizo circular un memo interno titulado "The Internet Tidal Wave" ("La marea de internet"), en el que declaraba que internet era el desarrollo más importante desde la aparición de la PC de IBM, y reorientaba a toda la empresa en torno a esta idea. El giro de escéptico a evangelista fue rapidísimo, y la cultura de Microsoft cambió casi de la noche a la mañana.

Microsoft puso en marcha un proyecto urgente para desarrollar Internet Explorer, tomando como punto de partida tecnología con licencia derivada del navegador original Mosaic. Desde entonces, ese memo se ha estudiado como una clase magistral sobre cómo una empresa dominante puede reconocer una amenaza, y reaccionar a tiempo, antes de que esta termine por destruirla.

La guerra de los navegadores: Internet Explorer contra Netscape

Internet Explorer 1.0 se lanzó en 1995, incluido con el Windows 95 Plus! Pack. A lo largo de versiones sucesivas, Microsoft fue integrando de forma progresiva Internet Explorer directamente en Windows, hasta llegar al punto de que era muy difícil separar el navegador del sistema operativo.

La estrategia funcionó con una eficacia brutal. La participación de mercado de Netscape, que en algún momento rondaba el 80%, se desplomó a niveles insignificantes hacia el final de la década. Internamente, la filosofía competitiva de Microsoft quedó plasmada en la ahora famosa frase "abrazar, extender, extinguir" (embrace, extend, extinguish), que describía cómo adoptaban un estándar, le agregaban extensiones propias y usaban su dominio para dejar fuera del juego a la competencia. El costo humano lo pagaron los ingenieros de Netscape y, en general, las muchas empresas que quedaron en el camino de Microsoft, pero estas tácticas también atrajeron la atención que terminaría en la demanda antimonopolio.

Otras jugadas de la era de internet

En esta etapa, Microsoft hizo otras apuestas con resultados mixtos. El servicio en línea MSN se lanzó, pero nunca logró desplazar a AOL como la puerta de entrada dominante para los consumidores. Microsoft invirtió fuertemente en Comcast y adquirió participaciones en varios proyectos de internet. En 1997 compró el servicio de correo web Hotmail por unos 400 millones de dólares, una adquisición que le dio una base de usuarios enorme y una presencia duradera en los servicios web para consumidores. La visión más amplia de Gates de tener "información al alcance de tus dedos" resultó ser bastante acertada, aunque la ejecución no siempre fue pareja.

7. La demanda antimonopolio: el gobierno contra Microsoft

Las tácticas de venta atada que aplastaron a Netscape también desataron la batalla legal que definiría la carrera de Gates. La demanda antimonopolio transformó a Microsoft, cambió por completo la imagen pública de Gates y sentó precedentes que todavía se sienten hoy en las grandes tecnológicas.

Antecedentes: cómo Microsoft llamó la atención de los reguladores

Microsoft ya llevaba años en la mira de los reguladores. La Comisión Federal de Comercio (FTC) investigó las prácticas de licenciamiento de la empresa entre 1990 y 1993, y el Departamento de Justicia tomó el caso en 1993, poniendo bajo la lupa los acuerdos de Microsoft con los fabricantes de computadoras.

Una de las principales preocupaciones era la cláusula de licencia "por procesador", con la cual los fabricantes básicamente le pagaban a Microsoft por MS-DOS en cada máquina que vendían, incluso en las que no lo usaban. Esto hacía que instalar un sistema operativo de la competencia no tuviera ningún sentido económico. Un decreto de consentimiento de 1994 obligó a Microsoft a modificar estas prácticas, pero la guerra de navegadores, que iba en aumento, terminó por intensificar la vigilancia del gobierno en lugar de resolver el problema.

El caso del DOJ: Estados Unidos contra Microsoft Corporation (1998)

El 18 de mayo de 1998, el Departamento de Justicia presentó la demanda United States v. Microsoft Corporation, a la que se sumaron 20 fiscales generales estatales como demandantes, en un caso llevado durante la gestión de la fiscal general Janet Reno. La demanda se basaba en dos acusaciones principales: que Microsoft había mantenido su monopolio del sistema operativo de forma ilegal, y que había vinculado ilegalmente Internet Explorer a Windows para aplastar a la competencia en el mercado de navegadores.

El drama en la sala del tribunal se intensificó con la declaración grabada en video de Gates, que se percibió ampliamente como evasiva y combativa. Los fragmentos que se mostraron en la corte, incluyendo momentos en los que Gates se puso a discutir el significado de palabras tan comunes como "competir", dañaron la imagen de Microsoft y la reputación personal de Gates. Para muchos observadores, ese fue el momento en que el fundador, hasta entonces visto como un héroe, empezó a lucir como el villano corporativo de la historia.

Las conclusiones del juez Thomas Penfield Jackson

En noviembre de 1999, el juez Thomas Penfield Jackson emitió sus conclusiones de hecho, en las que determinó que Microsoft tenía poder monopólico y lo había usado para perjudicar tanto a sus competidores como a los consumidores. Después, en abril de 2000, ordenó un remedio que pocos consideraban posible: dividir Microsoft en dos empresas separadas, una para el sistema operativo y otra para las aplicaciones.

Las acciones de Microsoft cayeron drásticamente, lo que sacudió a toda la industria tecnológica. Gates se mantuvo desafiante en público y lanzó una agresiva campaña mediática en defensa de la empresa. Los correos internos que se presentaron como evidencia resultaron especialmente dañinos, incluyendo una referencia a "cortarle el suministro de aire" a un rival, una frase que parecía confirmar justo lo que el gobierno decía sobre las verdaderas intenciones de Microsoft.

El proceso de apelación y el acuerdo final

La orden de división no sobrevivió la apelación. En 2001, la Corte de Apelaciones del Circuito de D.C. revocó la orden de dividir la empresa, en parte porque el juez Jackson había hablado con los medios sobre el caso mientras este seguía en curso, una conducta que el tribunal de apelaciones consideró indebida y que terminó costándole su lugar en el caso.

En noviembre de 2001, ya con el caso bajo la administración Bush, el Departamento de Justicia llegó a un acuerdo. Microsoft aceptó compartir ciertas interfaces de programación de aplicaciones con terceros y someterse a supervisión sobre su conducta, pero no fue dividida. Los críticos argumentaron que el acuerdo fue apenas un llamado de atención, mientras que sus defensores lo calificaron como un resultado proporcional dado que se había revertido la orden de división. De cualquier forma, el episodio dejó huella tanto en la cultura de innovación de Microsoft como en su imagen pública.

El legado de la batalla antimonopolio

Todavía se debate si el caso realmente cambió el comportamiento de Microsoft, pues hay evidencia en ambos sentidos. Lo que sí queda más claro es su influencia en el panorama general. El caso Microsoft se convirtió en el modelo para el escrutinio antimonopolio que después enfrentarían Google, Meta, Amazon y Apple, y sigue moldeando hasta hoy la forma en que los reguladores piensan sobre el poder de las plataformas.

El caso también consolidó la percepción pública de la filosofía de gestión de Gates como "ganar a toda costa", y marcó un punto de inflexión en su imagen: pasó de ser un visionario tecnológico admirado a convertirse en el rostro de los excesos corporativos. Ese cambio de reputación probablemente influyó en su decisión posterior de dedicarse por completo a la filantropía.

8. La transición fuera de Microsoft: dar un paso atrás y soltar el control

Gates no dejó Microsoft de un día para otro con una salida dramática. Se fue apartando en etapas deliberadas durante más de una década, cediendo poder mientras la empresa, y sus propias prioridades, se transformaban.

Dejar el puesto de CEO (2000)

En enero de 2000, en medio de la batalla antimonopolio y en el pico de la burbuja de las puntocom, Gates le entregó el puesto de CEO a su viejo amigo Steve Ballmer. Gates tomó los títulos de Presidente del Consejo y Arquitecto Jefe de Software, manteniéndose muy involucrado en la estrategia de productos.

Ballmer trajo un estilo de liderazgo muy distinto, más enfocado en ventas y famoso por su energía desbordante. Durante su gestión, Microsoft siguió siendo enormemente rentable, pero muchos consideran que se le fueron de las manos cambios importantes en móviles y búsquedas, aunque Gates siguió teniendo mucha influencia detrás de cámaras.

La salida de Paul Allen y la controversia sobre las acciones

La salida de Paul Allen ocurrió mucho antes y en circunstancias dolorosas. Diagnosticado con linfoma de Hodgkin en 1982, Allen se alejó de Microsoft, regresó brevemente y luego dejó la empresa en 1983 mientras aún se estaba recuperando.

En sus memorias de 2011, Idea Man, Allen hizo una acusación fuerte: que había escuchado a Gates y Ballmer hablando sobre cómo diluir su participación accionaria mientras él estaba enfermo. Gates respondió negando la interpretación más dura del asunto, pero reconoció la dinámica intensamente competitiva de esos primeros años. La relación entre Allen y Gates fue, según todos los relatos, compleja, extraordinariamente productiva y, al final, tensa, aunque los dos siguieron en contacto hasta la muerte de Allen en 2018.

La transición hacia la filantropía de tiempo completo (2008)

En junio de 2008, Gates dejó por completo su rol operativo en Microsoft, cediendo el título de Director de Arquitectura de Software para enfocarse en la Fundación Bill & Melinda Gates. El simbolismo era difícil de ignorar: la persona más rica del mundo eligiendo dedicar su tiempo y energía a la caridad en lugar de a los negocios.

Microsoft, mientras tanto, siguió adelante bajo el liderazgo de Ballmer y, a partir de 2014, de Satya Nadella. Gates dejó su lugar en el consejo directivo en 2020, una salida que ocurrió en medio de investigaciones reportadas sobre ciertos aspectos de su conducta personal.

Ver a Microsoft transformarse sin él

El nombramiento de Nadella como CEO en 2014 dio paso a una estrategia centrada en la nube y en dispositivos móviles, con Azure y Office 365 como pilares. Esto impulsó un renacimiento notable que devolvió a Microsoft a la lista de las empresas más valiosas del mundo.

Gates siguió opinando ocasionalmente en público sobre el rumbo de la empresa, e incluso fungió por un tiempo como asesor tecnológico de Nadella. Hay una ironía genuina en toda esta historia: la era más exitosa de Microsoft en términos financieros llegó, podría decirse, después de que Gates se hiciera a un lado, impulsada por un modelo de negocio, los servicios en la nube, muy distinto al imperio de Windows y Office que él mismo construyó.

9. Fundación Bill & Melinda Gates: Filantropía a una escala sin precedentes

Si la primera mitad de la vida de Gates se trató de acumular una de las grandes fortunas de la historia, la segunda mitad ha sido sobre regalarla con esa misma intensidad sistemática. La Fundación Bill & Melinda Gates es el vehículo para lograrlo, y su escala es difícil de exagerar.

Orígenes: de la Fundación William H. Gates a una institución global

La actividad caritativa de Gates fue creciendo durante los años 90, enfocada inicialmente en bibliotecas y educación, incluyendo un programa importante para llevar computadoras y acceso a internet a bibliotecas públicas de todo Estados Unidos. En 1994 estableció la Fundación William H. Gates, nombrada así en honor a su padre e inspirada por él, quien ayudó a guiar los primeros pasos filantrópicos de la familia.

En el año 2000, este esfuerzo se fusionó con otro trabajo filantrópico relacionado, con Patty Stonesifer al frente desde los primeros momentos, para formar la Fundación Bill & Melinda Gates. Su dotación inicial de aproximadamente 28 mil millones de dólares la convirtió en la fundación privada más grande del mundo desde su fundación. Su capacidad financiera prácticamente se duplicó cuando Warren Buffett se comprometió en 2006 a donar la mayor parte de su fortuna, decenas de miles de millones de dólares con el tiempo, a la Fundación.

Salud global: la misión central de la Fundación

La salud global se convirtió en el enfoque distintivo de la Fundación, abordado con la convicción de un ingeniero de que las enfermedades son un problema que se puede resolver. Su esfuerzo por erradicar la polio, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y Rotary International, ha contribuido a una reducción de más del 99% en los casos de polio salvaje en todo el mundo.

Su trabajo contra la malaria ha financiado mosquiteros tratados con insecticida, investigación de vacunas, incluyendo la vacuna RTS,S, y acceso a terapias combinadas modernas. En cuanto al VIH/SIDA, la Fundación ha financiado el acceso a antirretrovirales en el África subsahariana, y es uno de los mayores financiadores privados de investigación sobre tuberculosis en el mundo. Detrás de todo esto está la filosofía característica de Gates: tratar la salud global como un problema de ingeniería a gran escala que responde a datos, mediciones y capital invertido con disciplina.

Salud global de la Fundación Gates: la respuesta al COVID-19

Gates había advertido sobre este tipo exacto de crisis años antes de que llegara. Su charla TED de 2015, en la que argumentaba que el mundo no estaba preparado para la siguiente pandemia, resurgió y fue vista decenas de millones de veces una vez que estalló el COVID-19.

Cuando llegó la pandemia, la Fundación destinó cientos de millones de dólares a diagnósticos, tratamientos, y desarrollo y distribución de vacunas, y fue uno de los patrocinadores fundadores de iniciativas orientadas a garantizar que los países de bajos ingresos pudieran acceder a las vacunas. Esa visibilidad también convirtió a Gates en un blanco, y la era de la pandemia generó una ola de teorías de conspiración sobre él que abordaremos más adelante en este artículo.

Más allá de la salud: educación, agricultura e inclusión financiera

El trabajo de la Fundación va mucho más allá de las enfermedades. En Estados Unidos ha invertido fuertemente, y en ocasiones de manera controvertida, en la reforma educativa, incluyendo iniciativas relacionadas con la estructura escolar, la efectividad docente y los estándares curriculares. En el mundo en desarrollo financia el desarrollo agrícola para ayudar a los pequeños agricultores a mejorar sus rendimientos y su resiliencia.

También ha respaldado innovaciones en saneamiento, agua limpia e inclusión financiera, apoyando sistemas de pagos digitales y banca móvil que llevan servicios financieros básicos a personas a las que el sistema bancario tradicional nunca ha llegado. Esa última misión, darle a la gente común control directo sobre su propio dinero sin intermediarios costosos, es algo que resuena con lo que hacemos en Bleap. Una Mastercard autocustodiada que cobra 0% de comisión por cambio de divisa significa que quien la tiene mantiene control total de sus fondos, sin importar en qué parte del mundo esté gastando.

Cómo opera la Fundación

La Fundación está diseñada deliberadamente para gastar todo su patrimonio en lugar de existir de forma indefinida, con un plan establecido para distribuir sus recursos dentro de las décadas posteriores a la muerte de sus fundadores, un plazo que Gates ha dicho que quiere acelerar considerablemente. Opera con personal profesional, métricas rigurosas y una cultura orientada a resultados que viene directamente de la trayectoria empresarial de Gates.

Ese enfoque basado en datos ha generado tanto admiración como críticas. Sus defensores le atribuyen haber salvado millones de vidas gracias a intervenciones medibles y rentables. Los críticos cuestionan que tanta influencia sobre las prioridades globales de salud y educación esté concentrada en las manos de un solo donante que nadie eligió, una tensión que analizamos a continuación.

10. El patrimonio de Bill Gates y el Giving Pledge

Para alguien tan asociado al dinero, la relación de Gates con su propia fortuna se ha vuelto realmente peculiar. Se ha pasado buena parte de las últimas dos décadas tratando, a propósito, de hacer que su patrimonio sea más pequeño.

Cómo ha evolucionado el patrimonio de Bill Gates a lo largo del tiempo

La riqueza de Gates siempre ha estado ligada a Microsoft y, más adelante, a su vehículo de inversión diversificado, Cascade Investment. Su patrimonio superó los mil millones de dólares en 1987, lo convirtió en la persona más rica del mundo a partir de 1995, y por un breve momento estuvo cerca de los 100 mil millones de dólares en 1999.

Desde entonces, a pesar de haber donado sumas enormes, su patrimonio se ha mantenido con frecuencia por arriba de los 100 mil millones de dólares, porque el resto de sus activos ha seguido creciendo más rápido de lo que él logra donar. Ha declarado públicamente su intención de donar prácticamente toda su fortuna y, eventualmente, "salir" de la lista de las personas más ricas del mundo, justo lo contrario de la ambición que alguna vez lo impulsó.

El Giving Pledge

En 2010, Gates y Warren Buffett lanzaron el Giving Pledge, un compromiso público de los individuos y familias más adinerados del mundo para donar la mayor parte de su riqueza a causas filantrópicas, ya sea en vida o mediante su testamento. Comenzó con un puñado de multimillonarios estadounidenses y desde entonces ha crecido hasta incluir a más de 200 firmantes de decenas de países.

El Giving Pledge no es un contrato legal vinculante, y algunos críticos señalan que, en muchos casos, la riqueza conjunta de los firmantes ha crecido más rápido que sus donaciones. Aun así, cambió la manera en que se entiende la filantropía entre las élites, convirtiéndola en una norma y una expectativa pública, y se mantiene como una de las contribuciones más influyentes de Gates fuera del mundo de la tecnología.

Qué nos enseña la historia del patrimonio de Gates a los ahorradores comunes

La mecánica detrás de la fortuna de Gates, un activo que se aprecia y que se mantiene con paciencia durante décadas, es la misma mecánica que está al alcance de cualquier ahorrador, solo que a una escala muy diferente. La lección no tiene que ver con miles de millones. Tiene que ver con dejar que tu dinero se capitalice en lugar de que se vaya escapando en comisiones.

Así es como se ve ese principio para una billetera común, incluyendo a Bleap como comparación frente a las opciones típicas de ahorro fintech:

Opción

TAE típica

Depósito mínimo

Comisión por retiro

Cuota mensual

Cuenta de ahorro de fácil acceso en banco tradicional

1% a 2%

Frecuentemente entre €0 y €500

Normalmente ninguna

€0

Función de ahorro fintech típica

1% a 3%

Varía

A veces aplica

Frecuentemente en el plan de pago

Bóveda Steady de Bleap (USD)

3.8%

$1

0%, sin bloqueo

€0

Bóveda Dynamic de Bleap (USD)

7%

$1

0%, sin bloqueo

€0

Las bóvedas de ahorro de Bleap están denominadas en USD, con Steady al 3.8% TAE (menor riesgo) y Dynamic al 7% TAE (riesgo bajo). Muy pronto llegarán los ahorros en EUR. Las tasas y la disponibilidad pueden cambiar, así que siempre revisa los términos actuales en la app antes de depositar.

11. Controversias de Bill Gates

Ningún relato honesto de la vida de Gates puede pasar por alto las controversias. Estas abarcan su conducta empresarial, su vida personal, su influencia filantrópica y la ola de desinformación que lo envolvió durante la pandemia.

La reputación de monopolista

El caso antimonopolio marcó para siempre la percepción de Gates como un competidor despiadado, dispuesto a doblar o romper las reglas con tal de ganar. Rivales que iban desde Netscape hasta Novell, y muchas empresas de software más pequeñas, acusaron a Microsoft de usar su poder de plataforma para asfixiar a la competencia. Incluso quienes admiran su intelecto reconocen que esa cultura de "ganar a toda costa" dejó víctimas reales.

Concentración de poder filantrópico

Una crítica más sutil apunta a la filantropía misma. Como la Fundación destina sumas tan grandes de dinero, sus prioridades pueden terminar definiendo la agenda global en áreas como salud pública y educación, sin la rendición de cuentas que enfrentan los gobiernos ante las urnas. Los críticos argumentan que esto le da a una sola persona adinerada una influencia desproporcionada sobre decisiones que afectan a miles de millones, y que incluso las intervenciones bien intencionadas pueden distorsionar sistemas y prioridades locales.

El divorcio y la relación con Epstein

En 2021, Bill y Melinda French Gates anunciaron su divorcio tras 27 años de matrimonio, poniendo fin a una de las sociedades más destacadas de la filantropía moderna. La cobertura mediática alrededor de la separación puso en tela de juicio la conducta de Gates, incluyendo un escrutinio de sus reuniones con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. Gates ha dicho que reunirse con Epstein fue un grave error de juicio, aunque niega cualquier participación en los delitos de Epstein. Su salida del consejo de Microsoft en 2020 fue vinculada posteriormente, según reportes de prensa, a una investigación del consejo sobre una relación pasada con una empleada.

Teorías de conspiración durante la pandemia

Durante la pandemia de COVID-19, Gates se convirtió en blanco de una ola de teorías de conspiración sin fundamento, incluyendo afirmaciones falsas de que buscaba usar las vacunas para implantar microchips o controlar a la población. Estas teorías fueron desmentidas a fondo por verificadores de datos y autoridades de salud, pero se difundieron ampliamente en internet, y muestran cómo un filántropo prominente y adinerado que trabaja en el ámbito de la salud global puede convertirse en blanco de la desinformación. Vale la pena decirlo claramente: estas afirmaciones no tienen ningún sustento real.

Inversiones personales y propiedad de tierras

Gates también ha sido objeto de escrutinio por sus inversiones personales, incluyendo el hecho de haberse convertido en uno de los mayores propietarios privados de tierras de cultivo en Estados Unidos. Quienes lo defienden ven esto como una estrategia de inversión diversificada a largo plazo. Sus críticos, en cambio, cuestionan la concentración de tierras y la influencia que esto conlleva. Como sucede con gran parte de la historia de Gates, los mismos hechos pueden llevar a conclusiones muy distintas dependiendo de quién los observe.

12. El legado de Bill Gates

Entonces, ¿cómo debería recordarse a Gates? La respuesta honesta es que su legado es realmente de dos caras, y cualquier versión que lo reduzca a puro héroe o puro villano se está equivocando.

El tecnólogo que estandarizó la computación

Del lado tecnológico, el legado de Gates es enorme y está prácticamente definido. Al perseguir sin descanso una única plataforma de software dominante, ayudó a estandarizar la computación personal en un momento en que la fragmentación podría haber frenado a toda la industria durante años. Piense lo que piense uno de sus métodos, el resultado fue una plataforma común que puso computadoras funcionales en cientos de millones de escritorios, exactamente la misión que se propuso en 1975.

El empresario que redefinió el valor del software

Gates también cambió para siempre la forma en que el mundo piensa el software. Su insistencia en que el software es propiedad intelectual valiosa, merecedora de pago y protección legal, básicamente creó la industria del software comercial tal como la conocemos. El modelo de licencias que impulsó se convirtió en la plantilla para un negocio de billones de dólares, y la lógica de ingresos recurrentes que defendió hoy sustenta prácticamente cada servicio de suscripción que usas.

El filántropo que cambió las expectativas

Del lado filantrópico, el veredicto todavía se está escribiendo, pero el impacto ya es histórico. A través de la Fundación Bill & Melinda Gates, Gates ha contribuido a avances medibles contra enfermedades que han azotado a la humanidad durante milenios, y a través de la Giving Pledge ha ayudado a convertir las donaciones a gran escala en una expectativa entre los ultra ricos, en lugar de una excepción.

Un legado que se niega a simplificarse

El resumen más preciso es que Gates encarna ambas historias al mismo tiempo. Fue el estratega agresivo cuyas tácticas dieron pie a un caso antimonopolio histórico, y también es el filántropo que está redirigiendo una fortuna histórica hacia los problemas de salud más difíciles del mundo. Los libros de historia del emprendimiento tecnológico registrarán al monopolista y al humanitario en la misma página, porque ambas facetas son ciertas.

Hay una pequeña lección práctica en todo esto para el resto de nosotros. Gates ganó entendiendo exactamente dónde se acumulaba el valor y negándose a regalarlo. Tú puedes aplicar esa misma claridad a tus propias finanzas eliminando esos costos silenciosos y recurrentes que te van drenando el dinero con el tiempo. Precisamente ese es el vacío que Bleap busca cerrar, con 0% de comisiones cambiarias, hasta 20% de cashback y sin suscripción mensual en una Mastercard autocustodiada.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo fundó Bill Gates Microsoft y con quién?

Bill Gates cofundó Microsoft en 1975 junto con su amigo de la infancia Paul Allen, a quien había conocido años antes en la escuela Lakeside de Seattle. La empresa se estableció inicialmente en Albuquerque, Nuevo México, para estar cerca de su primer gran cliente, MITS, antes de mudarse al área de Seattle en 1979.

¿De verdad Bill Gates dejó Harvard?

Sí, aunque la historia tiene más matices de lo que cuenta la leyenda. Gates dejó Harvard en 1975, técnicamente en un permiso de ausencia, para aprovechar la oportunidad de software que abrió la MITS Altair 8800. Fue un movimiento calculado y no una apuesta arriesgada al azar, y de hecho Harvard le otorgó un doctorado honorario en 2007.

¿Qué fue el acuerdo de MS-DOS con IBM y por qué fue tan importante?

En 1980, IBM necesitaba un sistema operativo para su nueva computadora personal. Microsoft compró un sistema operativo ya existente, lo adaptó para crear MS-DOS y se lo licenció a IBM. La jugada clave de Gates fue conservar el derecho de licenciar MS-DOS a otros fabricantes, así que cuando el mercado se llenó de clones "compatibles con IBM", todos necesitaban MS-DOS, y los ingresos de Microsoft se dispararon.

¿Por qué demandaron a Microsoft por violaciones antimonopolio?

El Departamento de Justicia y 20 estados demandaron a Microsoft en 1998, alegando que mantenía de forma ilegal su monopolio en sistemas operativos y que había vinculado ilegalmente Internet Explorer a Windows para acabar con su rival, el navegador Netscape. Un juez ordenó inicialmente dividir a Microsoft en dos empresas en el año 2000, pero un tribunal de apelaciones revocó esa decisión en 2001, y el caso terminó en un acuerdo extrajudicial.

¿Cuánto vale la fortuna de Bill Gates y qué está haciendo con su dinero?

Gates fue la persona más rica del mundo a partir de 1995 durante gran parte de las dos décadas siguientes, con una fortuna que estuvo a punto de llegar a los 100 mil millones de dólares en 1999 y que desde entonces se ha mantenido con frecuencia por encima de esa cifra. Se comprometió a donar casi todo su patrimonio a través de la Fundación Bill & Melinda Gates y del Giving Pledge, y ha dicho que su intención es eventualmente salir de la lista de las personas más ricas del mundo.

¿Qué hace en realidad la Fundación Bill & Melinda Gates?

La Fundación, que arrancó en su forma actual en el año 2000, se enfoca principalmente en la salud global, financiando esfuerzos contra la polio, la malaria, el VIH/SIDA y la tuberculosis, además de trabajar en temas de educación, agricultura, saneamiento e inclusión financiera. Su alianza para erradicar la polio ha ayudado a reducir los casos de polio salvaje en más del 99% a nivel mundial.

¿Qué pueden aprender los ahorradores comunes de cómo Gates construyó su fortuna?

La lógica central detrás de la fortuna de Gates, mantener un activo que se aprecia con paciencia mientras se evita perder valor en el camino, aplica en cualquier escala. Para las finanzas de todos los días, eso significa dejar que los ahorros generen interés compuesto y reducir gastos recurrentes como las comisiones por transacciones en el extranjero. Bleap pone en práctica ambas ideas directamente, con bóvedas de ahorro que pagan 3.8% AER (Steady) o 7% AER (Dynamic) en dólares desde un mínimo de $1, además de 0% en comisiones por cambio de divisa y hasta 20% de cashback en tus compras.

Conclusión

La historia de Bill Gates es, en el fondo, la historia de la computación personal moderna contada a través de una persona increíblemente enfocada. Desde una terminal en la escuela Lakeside hasta el acuerdo de MS-DOS que dejó a IBM fuera de jugada, pasando por la fiebre de Windows 95, el juicio antimonopolio que lo convirtió en villano, y finalmente su segunda vida como el filántropo más influyente de su época, su historia se trata de entender dónde vive el valor y no dejar que se te escape.

Ese instinto, proteger el valor recurrente en lugar de regalarlo, es la lección más aplicable de toda su biografía, y no necesitas tener miles de millones para ponerla en práctica. La mayoría de la gente entrega sin pensarlo un 2% o 3% en cada compra en el extranjero y se conforma con ahorros que casi no crecen. Bleap está hecho para cambiar eso. Obtienes una Mastercard autocustodiada con 0% de comisión FX, hasta 20% de cashback, retiros gratis en cajeros hasta €400 al mes, y bóvedas de ahorro en USD que pagan hasta 7% AER desde tan solo $1, todo sin suscripción mensual. Si la historia de Gates demuestra algo, es que las pequeñas ventajas recurrentes se acumulan hasta convertirse en algo grande. Empieza a quedarte con las tuyas.

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